

Se situa en el corazón de la Franja Pirítica del suroeste peninsular. A pesar de su escasa extensión ha albergado históricamente las principales minas de oro, plata y cobre del país y guarda un impresionante patrimonio industrial que lo convierten en uno de los puntos más singulares de Andalucía.

Los primeros vestigios que denotan la presencia del hombre en Minas de Riotinto datan de la segunda mitad del IV milenio a.C., aunque los asentamientos humanos con carácter permanente se corresponden con el II milenio a.C. Durante el esplendor tartésico se vivió un auge de las extracciones mineras al amparo de las transacciones comerciales con las civilizaciones mediterráneas, que tendrá su momento álgido entre los siglos IX y VIII a.C.
Con la llegada de la administración romana, Minas de Riotinto se convierte en un gran centro de febril actividad. Se explota cobre, plata, hierro y oro. Tras siglos de decadencia, en el XVIII las minas despiertan de nuevo interés. En 1724 el sueco L. Wolter reinicia las explotaciones de mineral de forma industrial. Desde 1783 las minas pasan al Estado, aunque con una actividad decadente.
El
14 de febrero de 1873, tres días después de la proclamación
de la I República, el presidente Figueras vendía la propiedad
de las minas al consorcio de Matheson, de origen de británico, por
la cantidad de 92.756.592 Ptas. Nacía así la Riotinto Company
Limited. Uno de los hitos fue la construcción del ferrocarril que unía
las minas con el muelle embarcadero de Huelva. Sería el inicio de una
etapa dorada que marcó para siempre la historia de estos parajes.

Necrópolis
romana de la Dehesa.
Este yacimiento se ubica en el denominado Llano de los Tesoros, está
datado en el siglo I d.c., en época de Tiberio. En este lugar se asentaba
el sector de población de clase media-alta cuya labor era la administración
y control de las minas, mientras que en la zona conocida como Corta del Lago
se instalaron los lugares de fundación y vivienda para la población
de rango social inferior. Se encontraron ricos ajuares en los enterramientos.
barrio
de bellavista
Si alguna vez ha pensado en visitar un barrio inglés de la época
victoriana sin salir de España aquí está en el lugar
adecuado. Las primeras casas se construyeron para albergar a los técnicos
y directivos de la Rio Tinto Company, al final del siglo XIX, sobre un viejo
escorial romano, desde donde se divisaba toda la Sierra de Huelva.
El
muro de piedra que lo rodea, las casetas de vigilancia y la configuración
a espaldas del pueblo, con las puertas principales orientadas hacia el club,
son claros indicios de esta concepción victoriana de la vida (segregacionista).
El club, la capilla presbiteriana, el cementerio protestante, el campo de
golf o el de fútbol son buenos ejemplos de esta forma de vida autosuficiente.
Las viviendas más antiguas, situadas en torno al club, se construyeron
como replicas virtuales de las villas victorianas de la metrópoli.
La Casa Consejo fue construida en 1880 para servir de vivienda al nuevo director,
Chales Prebble. La Capilla Presbiteriana surgió para satisfacer las
necesidades espirituales del grupo de escoceses. El edificio, de 1981, presenta
las características típicas de las capillas presbiterianas escocesas,
con una sola nave con ventanas ojivales de influencia neogótica, estando
ésta cubierta por una techumbre a dos aguas de elevada inclinación
con teja plana. En su interior hay bancos forrados en terciopelo rojo conservados
como eran originalmente. Otros elementos interesantes son la escalera de caracol
realizada en hierro forjado y el órgano.
El Club inglés se construyó en 1903. De mampostería y dotado de potentes chimeneas, es uno de los edificios centrales de todo el barrio. En 1908 se añaden tres habitaciones pequeñas y en 1949 se reforma el cuerpo central con una serie de amplios ventanales.
El cementerio protestante se levantó a imagen y semejanza de un camposanto británico. La puerta de la necrópolis, realizada en hierro forjado da paso a un hermoso jardín victoriano.
Edificio
de dirección.
Albergó durante años las oficinas centrales de la compañía
inglesa. Fue construida por Alan Brace en 1932. La construcción es
bastante austera y sigue las líneas estilistas de su creador, proporciones
pesadas, simetrías de formas e introducción de elementos autóctonos
como el arco de medio punto.
Museo
Minero.
Dispone de
15 salas donde se muestra la historia de la minería de la Cuenca a
lo largo de 5000 años. Cuenta también en una de sus salas con
una estación de ferrocarril simulada. Asimismo, dispone de una reproducción
de una galería romana.
Corta
Atalaya.
Es la seña de identidad de la comarca. Situada al Oeste del término,
es un inmenso y espectacular cráter elíptico, cuyas dimensiones
superan los 1200 metros de diámetro en su parte más ancha,
por 345 metros de profundidad. Hoy se encuentra sin actividad, aunque llegó
a ser un modelo revolucionario de explotación minera que albergó
a más de 12.000 obreros.
El
Cerro Colorado.
Es otra explotación minera a cielo abierto más reciente y
muy cercana a la anterior. Día a día podemos ver modificarse
las formas por la actividad y el empleo de modernas maquinarias.
Otros
parajes.
El paraje de Zarandas está jalonado por un estéril collado
de tres picos. Dividido por el Río Tinto que lo atraviesa, se caracteriza
por albergar escombreras creadas ante la necesidad de depositar los restos
de la actividad minera. Compone un mosaico lunar y abrupto donde se funden
naturaleza y paisaje alterado.
Cabalgata
de Reyes Magos: 5 de enero.
El primer
desfile con carrozas de la Cabalgata de Reyes conocido en Riotinto fue en
Enero de 1939. Estaban confeccionadas con armazón de madera y las
figuras modeladas con pasta de celuloda hechas con papeles reciclados. El
recorrido se hacía sobre carros de dos ruedas tirados por burros,
muy usuales en aquel tiempo para el transporte de mercancías. En
la actualidad, es una de las fiestas más celebradas en esta localidad.
Carnavales:
febrero.
Desde 1982 se celebra en Riotinto el carnaval. Las murgas de los primeros
años han dado paso a comparsas, chirigotas y cuartetos que hacen
posible que el carnaval de este pueblo siga con fuerza año tras
año. También se celebra la tradicional Cabalgata de Carnavales,
y las chirigotas y comparsas antúan en el cine-teatro.
Fiesta
en honor de la Santa Cruz de "El Pino". (18, 19 y 20 de mayo)
Durante los dos primeros días la fiesta se caracteriza por bailes
nocturnos que sirven de preámbulo para la romería que tiene
lugar el domingo en el Parque Los Cipreses. La Santa Cruz acompañada
por el tamboril, romeros y caballistas con amazonas parten para instalarse
en el campo donde se bebe vino y se come al compás de sevillanas.
Al atardecer se regresa al pueblo para llevar a la Santa Cruz de vuelta
a su ermita.
Gazpacho de Asociaciones (25, 26 y 27 de mayo)
El origen de
esta celebración fue aglutinar al cojunto de asociaciones de nuestro
pueblo en una fiesta que mostrara al resto de habitantes las labores que
realizan durante todo el año. El éxito fue rotundo y la popularidad
de esta fiesta va aumentando cada año. Durante un fin de semana de
Mayo o Junio, miles de riotinteños y visitantes disfrutan en el Centro
Cívico de actividades. Cada asociación monta su " chiringuito
" y ofrecen a todos los asistentes tapas a precios muy asequibles.
Todo ello viene acompañado de bailes nocturnos, donde los jóvenes
disfrutan de los ritmos más modernos.
Fiestas
de San Juan (tres días en torno al 24 de junio)
En estos días
de fiesta las calles de El Alto de la Mesa aparecen engalanadas. El público
se concentra en la Plaza de San Juan donde se coronaba la Reina y se prende
una hoguera como telón al gran baile con orquesta. El día
24 se realiza un pasacalles a cargo de la Banda Municipal de Música,
a continuación se celebra la misa en honor a San Juan Bautista, terminando
los festejos con la procesión y los fuegos artificiales, que ponen
punto y final a los festejos hasta el próximo año.
Fiesta
de San Antonio (La Dehesa)
La fiesta se inicia
el viernes con un baile con orquesta, que se repetirá durante los
dos días siguientes. Durante estos días se realizarán
actividades deportivas y de ocio. El domingo se celebra la procesión
en honor a San Antonio acompañada de la Banda Municipal de Música.
Una gran traca de cohetes, después de la procesión, pondrá
fin a la fiesta.
Fiestas
Patronales de San Roque (12-16 de agosto)
La fiesta se abre el día 12 con la inauguración del alumbrado.
Durante los días 13,14 y 15 hay competiciones deportivas, desfile
de gigantes y cabezudos y grandes bailes con orquestas. La tan esperada
diana se celebra la madrugada del día 15, en la cual se baila y canta
hasta terminar bien entrada la mañana con una buena taza de chocolate
con churros. La fiesta se cierra con la típica salva de cohetes y
la gran traca final.
Fiestas
de la Virgen del Rosario (Primer domingo de octubre)
Puede considerarse
como la celebración más emotiva y entrañable de todas
cuantas se celebran en nuestro pueblo. Durante nueve noches, y desde hace
cientos de años, un grupo de hombres denominados "La Esquila"
recorren todas las calles de Riotinto cantando las coplas a la Virgen, acompañados
por diversos instrumentos de cuerda y una "Esquila", campana que
marca el ritmo de todo el grupo. Las calles se iluminan al paso de la esquila,
y el sonido de los violines inunda el ambiente. En cada parada los vecinos
ofrecen aguardiente, acompañado de dulces típicos como rosas,
roscos y pestiños. Son
muchos los riotinteños emigrantes que durante estos días vuelven
a su origen para reencontrarse con los suyos y disfrutar de la melodía
inigualable de la Esquila en las noches serenas de otoño.



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